top of page
Buscar

Mujeres, salud emocional y coronavirus

Foto del escritor: LegómenaLegómena

Esta semana ya salieron algunas publicaciones más contundentes que confirman las mutaciones en el hospedero, que explican el por qué los hombres han sido más violentamente atacados por el SARS-CoV-2. Era algo que los inmunólogos intuíamos, pues así sucede con la mayoría de infecciones: las mujeres tenemos mejor inmunidad. Es un hecho. Pero, este coronavirus ha venido a sacudirnos en nuestros paradigmas, así que la investigación siempre es necesaria, ya sea para confirmar lo que intuimos o para descartarlo. Lo cierto es que está en la genética el que los hombres puedan ser más susceptibles a complicaciones, y es debido a mutaciones en los genes que controlan algunos procesos inmunitarios a infecciones, las cuales pueden ser "paliadas" en mujeres porque contamos con dos cromosomas X. Este tema da para mucho y será para otro momento. Pues a lo que quiero llegar es que lamentablemente están enfermando muchos hombres, falleciendo otros y aunque las mujeres se ve golpeadas, serán las mayores sobrevivientes de esta pandemia. Al menos a eso apunta la estadística actual. Será de que ver qué dice la historia.


Sin embargo, las mujeres son un grupo social muy afectado. No sólo porque están, lamentablemente, expuestas a más situaciones de violencia, sino que han tenido muchas cargas adicionales a las que, de por sí, suelen llevar. Los roles que ellas están tomando han sido bastante demandantes; ya lo eran, pero se están potenciando. Para muchas de un día a otro, de manera abrupta, les tocó tomar el papel de maestras, pues las escuelas se tornaron totalmente virtuales. El “home schooling” se volvió una realidad... y una imposición, más que una elección. Incluso muchas mujeres dejaron de contar con las personas que les ayudaban en el cuidado de los hijos, la familia y las tareas del hogar. Algunos de ellos porque se trataba de los mismos abuelos, quienes ahora deben guardar estricto confinamiento, o porque situaciones como falta de transporte público, o las bajas en economía, han dificultado el contratar personas que hagan este trabajo.

Particularmente esto se hace más costoso en aquellas que, además de ser amas de casa, tienen un trabajo fuera de ella, pues las exigencias de los patronos también incrementaron. Algunos lugares si bien fomentan el teletrabajo, se volvieron más estrictos en la solicitud de resultados. Esto necesariamente aumenta la actividad diaria y por ende el cansancio, agotamiento físico y ansiedad, por mencionar algunos. Las presiones laborales de los empleadores hacen que el miedo a perder el trabajo sea otra fuente de preocupación, a lo cual las mujeres están mayormente expuestas pues los despidos pueden enfocarse en este grupo social particularmente. Para muchas empresas, contar con madres jóvenes o mujeres en edad reproductiva, puede verse como una desventaja más que un aporte, por lo que se incrementa la vulnerabilidad a la que están expuestas. Las preocupaciones por la estabilidad económica se incrementan en este grupo particular pues muchas de ellas cuentan con independencia financiera, pero los riesgos de perder el empleo por no lograr cumplir expectativas son más altos durante esta crisis.

Dentro de esta población existe una gran mayoría de mujeres solteras quienes también pueden ver su salud emocional afectada. Quizás no al nivel de las mujeres con hijos, pero hay preocupaciones específicas de este grupo. Algo que quizás comparten las mujeres, independientemente de su estado civil, es el miedo por sus padres y abuelos, pues muchos de ellos se encuentran dentro de la población de riesgo. La mujer es automáticamente considerada cuidadora, y estas expectativas, no sólo incrementan el estrés y ansiedad en ellas, sino que les recargan tareas, hasta de tipo asistencial al momento de hacerse cargo de parientes enfermos. Si lamentablemente un familiar fallece, debe añadirse duelo a los problemas a tratar, y esto es algo que las autoridades tendrían que tomar en cuenta. Si los duelos no se trabajan adecuadamente las consecuencias a futuro pueden ser devastadoras, pues los índices de enfermedades mentales y problemas emocionales van a dispararse. De hecho ya se están disparando...

Contar con la presencia, o no, de pareja es un aspecto psicosocial importante en este grupo de mujeres. Muchas no son casadas, o no tienen hijos, pero pueden o no tener pareja y el hecho de que estén solas añade otro factor de estrés y preocupación. Esto limita el acceso a contacto físico que también es fuente de ansiedad, tristeza y depresión. El contacto humano es indispensable, al igual que el físico, y dentro del grupo de mujeres solteras, puede verse ausente durante este tiempo. Es importante que la resiliencia permita descubrir nuevas formas de paliar los efectos de esta carencia temporal, los cuales pueden golpear incluso la salud física, al afectar el sistema inmunológico. Estoy por escribir un artículo sobre la "deprivación del contacto físico" y la inanición que causa, impactando en la respuesta inmunitaria (estén atentos).

Dentro de las mujeres solteras existe el peligro del abuso en consumo de sustancias, como alcohol y drogas, lo cual tiene efectos no sólo a mediano sino a largo plazo. Por tratarse de mujeres jóvenes generalmente tienen un buen estado de salud, pero el uso crónico y abusivo de estimulantes puede afectar no sólo física sino emocionalmente. Es por eso importante mantener la comunicación con los grupos de soporte que cada persona tenga, pues los vínculos sociales ayudarán a salir adelante en caso se caiga en situaciones de adicción. Si se requiere no bastará el apoyo familiar y de amigos, sino también de ayuda profesional.

Uno de los aspectos a considerar en esta pandemia es que los grupos más afectados por el virus son las personas mayores de sesenta años, con obesidad o enfermedades subyacentes, y particularmente se observa una diferencia de género. Los hombres dentro de cualquier grupo etario presentan mayores índices de infección, por lo tanto, también la cantidad de casos complicados y muertes está más acentuada en ellos. Las mujeres jóvenes, se esperaría, que fueran las mayores sobrevivientes de esta pandemia, por lo que es primordial que tanto ellas, como los niños, mantengan una buena higiene emocional. El riesgo con las mujeres es que también son más vulnerables a procesos depresivos, ansiedad, estrés y síndrome de desgaste, y si no se les provee de protección emocional, las consecuencias no serán solo individuales sino a nivel social.

Por lo que apunta, las mujeres serán las mayores sobrevivientes de esta etapa histórica; al menos serán mayoría. Ojalá aprovechemos la oportunidad para darle un cambio de rumbo al mundo, pero solo lo lograremos con buena salud emocional, la cual nadie está preocupado por proveérnosla. Es cuestión de mí...



 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

La vida...¿sigue?

Murió mi hermano. Ahora toca vivir el duelo. No voy a endulzar las cosas; creo que quienes hemos perdido a alguien significativo...

Nunca ha estado "re bonito"

Hace unas semanas leí un reportaje muy corto de los problemas que está atravesando el hospital nacional de salud mental. Horrorizaba el...

Comments


Post: Blog2_Post
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn

©2020 por Legómena. Creada con Wix.com

bottom of page